Algunas ideas desde Panamá

Strategic Security
Le Toca a Usted: Algunas Ideas Desde Panamá
 

Recientemente conversando con Michael Gips, Vicepresidente de Publicaciones de ASIS Internacional, mencionábamos la posibilidad de manera periódica tener una columna en español en el sitio Web la revista Security Management, y tal vez en la "app". 

Ahora es el momento, esta columna debe convertirse en un foro para compartir todas nuestras experiencias, conocimientos e historias de éxito de nuestras áreas. Por lo cual invito a todos a afinar sus lápices (teclado) y empezar a escribir. Estoy seguro que esta plataforma también abrirá el espacio a quienes deseen escribir en inglés. 

Para mí es muy difícil iniciar esta columna, en particular, por la calidad de profesionales que he tenido el honor de  conocer, y que pudieran y tienen mucho que compartir, enseñándonos a todos.  El haber tenido la oportunidad de visitar lugares en México, Centro América, Sur América y el Caribe, me ha permitido, no solo conocer a muchos profesionales, maestros y amigos, pero también entender las particularidades de cada área, ciudad y país. En todos los casos, me ha permitido utilizar estos conceptos, para aplicarlos en Panamá. 

Panamá es un lugar particular, un pequeño país que une a Centro y Sur América. Por su estrechez, ha unido el comercio mundial desde el Siglo XV, durante la Colonia Española. 

Esto es una realidad.  Imaginemos que desde Barcelona, España parte un buque con destino a América.  Ya en puerto, se desembarca una gran cantidad de bienes terminados, y a su vez, es cargado con materia prima hacia Europa.  Los bienes terminados, así mismo, son distribuidos por vía terrestre o acuífera.  No, no me refiero al sistema que hoy conocemos como nodos inter-modales, como algo novedoso.  Me refiero a lo acontecido desde finales del siglo XV, los galeones españoles recalando en la Isla La Española (Republica Dominicana) en el Caribe, para que desde este punto, dirigirse a tierra firme a Nombre de Dios y Portobelo en el Caribe de Panamá.  Las ferias de Portobelo, desde donde a su vez, partían a otros “Centros de Distribución o acopio”.  En fin, bienes terminados y materia prima, en forma de metales preciosos, desde y hacia España, respectivamente, eran distribuidos por mar a los nodos españoles en Veracruz, México, al Norte, o a Cartagena, Colombia, en el Sur, por ejemplo. Otra parte de esa mercancía, cruzaba por tierra y ríos, hacia Ciudad de Panamá, en el Pacífico. Para a su vez ir a los diferentes nodos españoles en la Costa Pacífica de América, San Diego, México (EEUU hoy) hacia el Norte, y Ecuador, Perú y Chile, en el Sur. 

Más de 500 años después, muchos de los retos no han cambiado. Por mi pequeño país sigue pasando 5% del comercio mundial, por el Canal de Panamá. Nuestros puertos manejan más de 5 millones de TEUs (Contenedores de 20 pies) al año. La seguridad, desde entonces, sigue siendo un factor para usar Panamá, en lugar de otras rutas. Hace 500 años atrás era más seguro cruzar las materias primas, provenientes principalmente de Sur América,  por Panamá en burro, que ir por el Cabo de Hornos, y arriesgarse a los Piratas. Similar, a mediados del Siglo IX, al construirse el ferrocarril, era más seguro pasar el oro extraído en San Francisco por Panamá, que cruzar por Wells Fargo hasta Nueva York. Hoy una de las rutas preferidas para el intercambio comercial Asia – Europa, sigue siendo por Panamá.

Panamá, comparativamente hablando, sigue siendo un país seguro, y una economía con un crecimiento de más de 5% en su Producto Interno Bruto durante los últimos 10 años. Con un sistema intermodal robusto, un Sector Financiero sólido, un “Hub” de interconexión en el transporte aéreo importante, el Turismo en franco crecimiento, e inversión extranjera aprovechando todas estás bondades, también se han incrementado las amenazas.    

Tal como el tema de la protección fue evaluado cuando los piratas y filibusteros, en ocasiones apoyados por otros Estados, buscaban desestabilizar el poderío económico potencial de otros Estados.  Hoy otros grupos organizados se han podido interesar en Panamá. La percepción de inseguridad se ha incrementado, en algunos casos con justa razón. 

No fue hasta los lamentables sucesos del 11 de septiembre de 2001, cuando muchas regiones, países y empresas, empezaron a observar la importancia de la protección de la cadena de suministros. Hubo una avalancha de iniciativas.  Cada una para su campo de aplicación a saber, aduanas, marítima, aérea, tanto de organizaciones no gubernamentales, como de Estados.  

En todo caso, la pregunta sigue siendo la misma, ¿Cuál es la resiliencia de su organización frente a eventos perturbadores?  Frente a esta pregunta, uno de los elementos fundamentales a considerar son los suministros que requiera su organización para mantenerse funcionando, en primera instancia, y la protección de la cadena de distribución de los bienes y servicios producidos. Esto es de tal importancia que la Organización Internacional de Normalización (ISO), discutió desde el año 2003, y finalmente aprobó la Norma ISO 28000. En las reuniones del grupo de trabajo, en la que tuve la oportunidad de participar, había representantes de organizaciones no gubernamentales, gubernamentales, empresas dedicadas a la protección, empresas de transporte y empresas en donde la cadena de suministros es vital para su producto final.  Desde la Autoridad Marítima de Panamá hasta Starbucks.  

El resultado de estas reuniones fue para muchos lo obvio.  Las amenazas que pueden afectar el comercio internacional son múltiples. Las personas, bienes y propiedad, incluyendo los medios de transporte, deberían estar protegidos de eventos de protección.  La cadena de suministros es altamente dinámica y la componen múltiples entidades y empresas. 

Para este fin se requiere realizar:

• Evaluación de protección, que documente las vulnerabilidades de la cadena de suministros, basada en escenarios de protección, y los impactos esperados de cada uno de los escenarios de amenazas potenciales. 

• Un plan de protección que describa las medidas de protección actuales para el manejo de las amenazas de protección, identificados en la evaluación de protección.

• Un programa de formación para los oficiales de protección, y de concienciación para todos los colaboradores de la empresa.

El no estar debidamente educado y preparado en cuanto a la continuidad de sus productos o servicios, puede resultar en perder negocios.  Si no esta preparado para poder responder a las exigencias de protección de sus clientes, o no sabe que exigir de sus suplidores, entonces es el momento para contactar a quienes le puedan prestar la información que necesite para protegerse y que sus clientes estén protegidos.